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INFORME Febrero 2004 ANSIEDAD Y SU TRATAMIENTO CON METODOLOGÍAS DE SOFROLOGÍA
Tras exponer lo esencial sobre TONO VITAL en el informe del pasado Diciembre, se entenderá mejor el trastorno que abordaremos en el actual. La ANSIEDAD es, en principio, una reacción vital necesaria para la actividad, pero si el grado de reacción es elevado y, sobre todo, continuado, la resultante será un exceso de tono mantenido o hipertonía, causa de que aparezca una situación de TGA (Trastorno Generalizado de Ansiedad) y posibles crisis de TA (Trastorno de Angustia). En el esquema se destacan claramente las cuatro causas más frecuentes que origina los trastornos mencionados y los síntomas con los que se expresan: temores sin sentido carentes de razón, opresión, taquicardia, “nudos”, sensación de vacío, inquietud, descontrol emocional, etc. Las metodologías sofrológicas se ajustan y responden a las tres premisas que, en medicina o psico-pedagogía, son en la actualidad consideradas para afrontar un tratamiento eficaz de ambos trastornos: A. INFORMACIÓN VERAZ SOBRE EL PROBLEMA. En sofrología siempre se lleva a cabo y, además, se añade una importantísima vía de información razonada sobre funcionamientos fisiológicos humanos que permitan comprender cuanto se tiene que conocer para aprender la técnica o método se sofronización que resuelva el trastorno de ansiedad.
B. MEDICACIÓN TRANSITORIA. La sofrología asume plenamente la necesidad de mantener los ansiolíticos y miorelajantes que el paciente esté administrándose, pero sabiendo bien que difícilmente, solo con ellos, se superará la situación de ansiedad. Cuando el paciente haya aprendido la “herramienta” con la que trabajar y entrene, será el momento de reducir la medicación en curso y de llegar a eliminar.
C. TÉCNICAS DE AUTOCONTROL EMOCIONAL. La posibilidad de llegar a ejercer el paciente acciones reales de un autocontrol eficaz, es el primer objetivo de todas las metodologías sofrológicas. En realidad todo se reduce a entender que la inquietud hipertónica (tensión) que conlleva el proceso ansioso se genera espontáneamente en el ser, pero también que la quietud hipotónica (distensión) autocontrolada puede generarse en él, aprendiendo ha hacerlo y ejecutarlo. Es precisamente, la capacidad natural de poder instaurar el proceso de quietud-distensión, la que justifica una terapia sofrológica. La sofrología con sus metodologías es hoy, sin la menor duda, una dimensión terapéutica demostrada. También es cierto que, en sus fundamentos, la sofrología va algo más allá del síntoma, por considerar siempre a la persona en primer lugar. La resolución de síntomas será siempre la consecuencia del refuerzo de dicha persona y su personalidad, al disponer de conocimientos y técnicas que se lo permitan y no solo de consejos o buenas palabras sobre la comprensión de cuanto el ser sufre. Dr. Mariano Espinosa Director Sección Central |