INFORME Diciembre 2002

SIGNIFICADO DE LA PALABRA SOFROLOGÍA 

Aclaradas las posiciones de la sofrología ante su realidad objetiva de propuesta científica (Informe Junio 2002) y su antinomia con la hipnosis (Informe Octubre 2002) trataré, a partir de ahora y apoyándome en esquemas básicos de información programada, de concretar sobre aspectos que expliquen con claridad cuanto sea práctico y de interés para quienes visiten “sofro.net”, o bien a ella recurran para una información puntual o de mero recuerdo. Hoy será objeto de exposición comentar la razón del término “sofrología” como neologismo aparecido en 1960 en el ámbito médico. 

Conviene recordar que nuestro cerebro y su actividad mental necesitan, esencialmente, de tres “nutrientes” imprescindibles para su normal funcionamiento: el oxígeno, la glucosa y el lenguaje en sus estrictos significados -la semántica o segundo sistema de señales de Paulov- ya que sin entrar en los significados, las palabras, serían meros sonidos sin más sentido, que es justo lo que acontece cuando se escucha por primera vez el término “sofrología” y sus derivados.

La palabra sofrología tiene sus raíces semánticas en la lengua griega de Hipócrates que, como es bien conocido, se considera el “padre” de la medicina:

1.      SOS  es una contracción del término griego “SAOS (SAOS)  que de forma amplia significa serenidad, equilibrio, tranquilidad, armonía, sosiego, etc.

2.      FREN  (FRHN) significa mente o consciencia.

3.      LOGOS  (LOGOS) significa tratado, estudio e incluso palabra.

4.      “SOS-FREN-LOGOS” responde a la reunión de las tres raíces y es así como surge, en la historia de la medicina, el neologismo en castellano derivado de las mismas, “SO-FRO-LOGÍA”.

Ateniéndonos a tal semántica pueden extraerse definiciones sencillas y entendibles de lo que pretende la sofrología, ajustadas a la fórmula de la eficacia I+D+I:

* I-nvestigar la trascendencia de las dimensiones positivas de las capacidades de la consciencia humana, manteniendo la línea de seguir constatando cómo son de alto valor para alcanzar y mantener el equilibrio del ser consciente y del “saber-estar” en el mundo de sus circunstancias.

* D-esarrollar y perfeccionar técnicas de sofronización que faciliten al ser humano cuidar la serenidad de sí mismo, entrenando aquellas que aprendan ajustadas a los objetivos terapéuticos, preventivos o pedagógicos acordes con sus necesidades.

* I-nnovar sus esquemas informativos para hacer cada día más asequible los argumentos científicos que todo ser debe aprender con el estricto fin de que, a través de su particular esfuerzo, comprenda que no se trata solo de aprender una técnica, sino de comprender muy bien las razones de la misma con relación a los objetivos que se deseen lograr, pues si no se sabe bien lo que busca, difícilmente se sabrá valorar lo que se encuentra: tranquilidad, armonía, sosiego, etc.

Dr. Mariano Espinosa

Director Sección Central