INFORME Octubre 2002

 

DIFERENCIAS ENTRE HIPNOSIS Y SOFROLOGÍA 

 

La SOFROLOGÍA tiene identidad propia como propuesta científica, aún a pesar de que algunos hagan sinónima ésta palabra a HIPNOSIS por carecer de información o asociar el hecho de que quien la propuso en 1960, Caycedo, coincidentemente trabajara como hipnólogo clínico en el Departamento de la Cátedra de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Madrid, del cual era titular el Prof. Juan José López Ibor. No existe nada más opuesto a “lo-sofrológico” que “lo-hipnótico”.

En la actualidad, gracias a numerosos profesionales de la salud formados en el ámbito de la ESCUELA INTERNACIONAL DE SOFROLOGÍA, se constata como cada vez son menos los que mal utilizan dicha sinonimia y lamentable confusión. Aclarar tal esencialidad es el objetivo y la razón de éste informe. Más aún, considerando que quienes visitan Internet en búsqueda de información veraz, pueden cometer el indeseado error de satisfacer su curiosidad seleccionando en buscadores -lógicamente al albur- listados que hagan referencia a páginas que respondan al término “sofrología” en cuanto a tal, o de forma abreviada.

En los dos volúmenes de mi obra “Sofrología. Realidad de una Ciencia. Pasado y Presente”, con amplios contenidos históricos desde 1960 a 1990, se aborda una amplia crítica con relación a lo afirmado y también sobre libros publicados con títulos de carácter sofrológico, cuyos contenidos son de estricta índole hipnótica. Hay “autores” que plagian, pero también los hay, por extraño e inaudito que parezca, que usurpan terminologías para expresar lo más opuesto a las mismas, cuestión imposible de entender por mente alguna, pero que sí permite diagnosticar sus patologías con suma facilidad.

* La sofrología considera a la consciencia como la función mental más importante y noble del ser humano, digna del mayor respeto, enseñándole por ello a valorarla y potenciarla en todas sus capacidades. * La hipnosis la contempla como una función a manipular, asaltar y alterar sin el más mínimo sentido y reparo, de ahí que hablen de “estado-de-consciencia-alterada”.

* La sofrología, por lo dicho, solo utiliza la razón al ejercer cualquier acción sobre la misma a través de la correcta información sobre “qué-hacer” (conocimiento) “cómo-hacer” (Capacidad) y “porqué-hacer” (Actitud) a través de sus fundamentos y principios operativos. * La hipnosis asalta la razón por la vía de la heterosugestión, o sugestión impuesta por el hipnólogo, a través de intentar que el mensaje emitido llegue a la mente del receptor al ofuscar la función crítica de la misma.

* La sofrología enseña a potenciar la capacidad de ejercer un deseable y eficaz proceso de autocontrol; por ser un acto exclusivamente humano, dado que nadie ha demostrado que pueda ser ejercido por animal irracional alguno; por ser propio, ya que solo desde, sí mismo, puede llevarse a cabo; y por ser libre, porque al ser “autógeno” (“auto” = uno mismo y “genos” = producir) no puede estar mediatizado por nada, ni por nadie. * La  hipnosis, por su propia entidad operativa, tiene que ejercer un sutil y eficaz heterocontrol sobre quienes actúe para conseguir el trance hipnótico y sería un contrasentido que al mismo tiempo pudiese enseñar a ejercer lo opuesto.

Aunque podría aludir más razones para afirmar la antinomia entre ambas palabras, objetivos y formas de trabajo profesional, estoy seguro de que las tres puntualizaciones hechas al respecto cubren el objetivo propuesto, así como espero y deseo que el interesado visitador de ésta enriquezca positivamente su siempre loable interés por el conocimiento sin falsedades ni rodeos.

Dr. Mariano Espinosa

Director Sección Central