INFORME Febrero 2005Depresión y su afrontamiento terapéutico en Sofrología La sofrología ha demostrado desde hace años su eficacia en el abordaje de los trastornos depresivos, a través de la utilización de sus metodologías. Éstos pueden originarse sin mediar causa externa aparente, debido a una posible alteración del funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales, su origen se denomina endógeno. En otras ocasiones acontecimientos estresantes agudos, reiterados o mantenidos en el tiempo, se ven claramente relacionados con su aparición, nos encontraríamos ante una depresión de origen exógeno o reactiva. La información que llega al cerebro desde el cuerpo a través de las sensaciones vitales en pacientes depresivos, son siempre negativas (Intranquilidad, angustia, tensión, decaimiento, cansancio, falta de energía, etc.) provocando con el tiempo una desestructuración del esquema corporal (sentimiento del cuerpo alterado) En éstos pacientes predomina una vivencia alterada de percibir su cuerpo. A través del entrenamiento del método abreviado de relajación dinámica -M.A.R.D.- y, al margen de la medicación, la depresión exógena mejora claramente a las pocas semanas de instaurarse la sofroterapia. La evidencia clínica demuestra cómo dicha vivencia negativa del cuerpo, generada en gran parte por la resonancia emocional que todo proceso depresivo conlleva, percute progresivamente sobre el psiquismo del ser llegando, con la evolución del proceso, a alterar los neurotransmisores cerebrales que originan la patología depresiva. El aprendizaje y entrenamiento del MARD, facilita la emergencia a la consciencia de sensaciones vitales de signo positivo, reestructuradoras, generadoras de tranquilidad, serenidad, armonía, dinamismo vital, etc. Es muy probable que sean estas sensaciones vitales, al acceder obviamente al cerebro, las que percutan sobre su estructura biológica y faciliten que el funcionamiento de los neurotransmisores retorne a la normalidad. El MARD facilita, además, que el paciente mejore sus capacidades de control ante las situaciones estresantes de la vida cotidiana. Por la experiencia clínica se observa también como, indirectamente, al mejorar la vivencia de control del paciente ante tales situaciones, disminuye la “ tensión-vital-negativa ” sentida a diario, desestructuradora y mantenedora del trastorno. En el caso de trastornos puramente endógenos, es evidente que será necesaria la ayuda de fármacos antidepresivos para generar el cambio biológico deseado de recuperación. No obstante, es habitual que acudan a nuestras consultas personas con tratamientos antidepresivos, viendo incrementada su mejoría y la estabilidad de su tratamiento a través del trabajo informativo y aprendizaje técnico sofrológico. La actividad necesaria para entrenar los diversos ejercicios de estimulación corporal, la anticipación adecuada y la vivencia positiva autocontrolada del tono vital, estimula a estos pacientes a realizar otras actividades y, consecuentemente, conduce a mejorar su estado de ánimo. Dr. Mario Alonso Director Sección Cuarta |