INFORME Junio 2002PRESENTACIÓN DE LA PROPUESTA CIENTÍFICA SOFROLOGÍA
La sofrología es la propuesta científica que formula, en 1960, el neuropsiquiatra colombiano Alfonso Caycedo para investigar la CONSCIENCIA HUMANA desde una perspectiva original, eminentemente práctica y, a mi juicio, necesaria e imprescindible para todo profesional de la salud. Su OBJETIVO prioritario es estudiar como utilizar la mente para conseguir su mayor equilibrio, serenidad y armonía posibles, con el fin de llevar a cabo técnicas de acción terapéutica, preventiva y educativa aplicables al ser humano cuando se siente, o pudiera llegar a sentirse, afectado por las inevitables exigencias y consecuencias del ritmo trepidante y ansioso que imponen los extraordinarios avances de nuestra civilización. A los profesionales que nos formamos en nuestras respectivas facultades universitarias nos enseñan, con verdadero entusiasmo y eficacia los conceptos para la comprensión de la estructura psicofísica de la persona, los trastornos que la pueden afectar y los importantísimos medios, de muy diversa índole, para intentar superarlos. Nunca, sin embargo, nos mostraron las infinitas posibilidades de las capacidades conscientes del SER (memoria, anticipación, orientación, atención, concentración, etc.) o alguna técnica con la que poder enseñarle mecanismos de autocontrol emocional para, así, hacerle participar plenamente en el proceso de su curación, mostrarle como puede ser el primer artífice en prevenir tales trastornos, e incrementar sus capacidades ante cualquier tipo de aprendizaje. Es importante que el ser humano sepa que las emociones se gestan en la esfera mental, pero que repercuten, se sienten y viven, positiva o negativamente, en el CUERPO, tanto si son gratas o ingratas. Por ejemplo, la conmoción sufrida por algo importante que nos afecta guarda una relación directa con aquello que sintamos corporalmente: taquicardia, crispación, temblores, sudoración, ahogos, etc. Si no percibiésemos algo inhabitual, no se entendería que manifestásemos estar bajos los efectos de una emoción. Concluyendo, la emoción siempre se corporaliza, se encarna, toma cuerpo. Por ello, el control que pudiera llevarse a cabo es infinitamente más eficaz ejercerlo desde el propio cuerpo que desde “tortuosos” desarrollos mentales, aunque para estar en condiciones de lograrlo hay que esforzarse en conocer el cuerpo profundamente y aprender a utilizarlo, en sus formas técnicas de amortiguación emocional y en sus respuestas compensadoras de los desordenes acontecidos en cualquier situación. De lo afirmado se desprende la necesidad de aprender a trabajar el cuerpo para llegar a poseerlo, hasta lograr la inequívoca realidad de comprender que no tenemos un cuerpo, sino que “somos-cuerpo”, al igual que también “somos-mente”. A tenor de lo expuesto -repitiéndome de nuevo- nunca en nuestra formación médica universitaria nos enseñaron, tras haber estudiado el cuerpo exhaustivamente, la dimensión operativa del mismo comentada. En sofrología, por el contrario, siempre se considera y trabaja el sentimiento del cuerpo de forma paritaria con la mente, otorgando a ambas estructuras el mismo rango. Lo expuesto en este primer informe es, desde un enfoque científico, lo más esencial de la sofrología y referencia de los contenidos de próximas y obligadas publicaciones de idéntico formato, con el fin de que aquellos interesados que visiten la web constaten la REALIDAD DE UNA PROPUESTA CIENTÍFICA que, en sus cuarenta y dos años de evolución, ha dejado constancia de su seriedad y de sus logros clínicos, profilácticos y pedagógicos, así como del respeto por parte de la comunidad científica conocedora de la misma. Dr. Mariano Espinosa Director Sección Central
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