INFORME Abril 2007

La ira y su afrontamiento terapéutico en sofrología

La ira es una reacción emocional, que al igual que las demás, facilita la  adaptación del ser humano al mundo que le rodea. Esta emoción, se puede manifestar como crisis de ira, hostilidad o enfado. Si se manifiesta de forma incontrolada, puede dar lugar a problemas de salud y de convivencia, tanto en la persona que vive la emoción, como en las que le rodean, generando problemas en el trabajo, la familia y en las relaciones personales.  

Como el resto de las emociones, la ira deja de ser adaptativa, si se genera con mucha intensidad, frecuencia y/o se prolonga en exceso en el tiempo, originando cambios en la conducta del individuo, que acaban dando lugar a  trastornos tanto a nivel físico, como a nivel mental. El objetivo fundamental, será el controlar y llevar a unos niveles de expresión adecuados, dicha emoción. 

La reacción de ira, se acompaña de cambios biológicos, cognitivos y conductuales. Fisiológicamente se manifiesta fundamentalmente, con un ritmo cardiaco alto (taquicardia), una presión  arterial (hipertensión) y un tono muscular elevado (hipertonía). Cognitivamente y de forma progresiva a su intensidad, modela los pensamientos, los deforma o acaba anulándolos. Conductualmente, puede expresarse desde simples gestos, que muestran una actitud de enfado, a  acciones puramente violentas y destructivas. Los brotes de ira, pueden ser desencadenados por acontecimientos externos, como determinados comportamientos de amigos o compañeros de trabajo, etc; o internos, como preocupaciones, falta de logros a nivel personal o pensamientos y recuerdos negativos. 

La forma instintiva de expresar la ira es la de responder agresivamente. Es una emoción natural y adaptativa ante una amenaza. Inspira energía normalmente en forma de agresividad, sentimientos y comportamientos que conducen al ser a la necesidad imperiosa de defenderse a si mismo al sentirse atacado (amenaza física o intelectual) y preservar su integridad. Una expresión inadecuada de la ira en el ser humano, provoca la desadaptación con medio que le rodea. 

Los seres humanos, utilizan una variedad de procesos conscientes e inconscientes para convivir con sus sentimientos de ira. Las formas más frecuentes de expresar esta emoción son: a) Expresarla externamente ante el objeto que la promueve, b) Reprimirla y c) Calmarla. Manifestar los sentimientos de ira de una manera asertiva, es la mejor forma de expresarla. 

Control de la ira. 

Los  objetivos principales en el control de la ira son, el adecuar las respuestas emocionales a las situaciones que se le presenten en la vida cotidiana y  amortiguar las consecuencias negativas de la alta resonancia emocional que genera. Las metodologías sofrológicas capacitan al ser humano con recursos para poder adecuar sus respuestas positivas a las necesidades de vida.

El Método Abreviado de Relajación Dinámica -M.A.R.D.-, es el más adecuado al  desarrollar las capacidades de autocontrol. Este método ayuda a equilibrar las respuestas biológicas alteradas, siendo efectivo en el control sobre los pensamientos inadecuados, situaciones que generan enfado y  comportamientos no deseados, que aparecen con dicha emoción. Logrando esto,  se facilita el comportamiento asertivo en el individuo y su mejor adaptación al entorno. 

Se consideran tres tiempos en la aplicación  del M.A.R.D. para el  control de la ira.

[1º] - Antes de las crisis. -PRE-AFRONTAMIENTO- Medidas de carácter preventivo. 

Es fundamental el controlar el estrés y la ansiedad, ya que ambos incrementan el nivel de activación general del organismo, disminuyendo el umbral de activación de la ira. El entrenamiento regular del MARD ayuda a mantener unos niveles adecuados de activación psicofísica, disminuyendo con ello la reactividad ante  situaciones  que habitualmente desencadenan dicha emoción. La técnica de sofroaceptación positiva, a su vez,  nos ayuda a planificar comportamientos adecuados ante situaciones conflictivas, facilitando con ello  el poder aplicar, en su momento, acciones de autocontrol debidamente programadas. En el ámbito preventivo, se trabaja también intentando buscar solución a problemas y situaciones que generen enfado de forma habitual.  

[2º] - Durante las crisis - PER-AFRONTAMIENTO – Actuación inmediata. 

  En el momento en el que se inician o se prevén las crisis de ira, es fundamental intentar distenderse y calmarse aplicando, con la mayor rapidez posible,  el autocontrol físico y respiratorio aprendidos, dándose un tiempo, el necesario para poder evitar una primera respuesta inadecuada y descontrolada. Con ello se facilitan los siguientes pasos: 

 1 -  Tratar de conocer porque se está enojado y furioso. 

 2 - Intentar analizar si la respuesta emocional es proporcional a la situación que se ha presentado, percatándose de si existe una amenaza real que provoque dicho comportamiento. 

 3 - Tratar de llevar a cabo  una actitud asertiva con la que  mantener una comunicación adecuada con la persona o personas que nos rodean. 

[3º] - Después de las crisis (POS-AFRONTAMIENTO): Recuperación. 

La recuperación es necesaria para devolver al organismo a unos niveles adecuados de activación, actuando de nuevo preventivamente evacuando las tensiones que pudieran permanecer, facilitando con ello la restauración del equilibrio psicofísico. En esta fase es importante recapacitar sobre las actitudes y comportamientos desarrollados y valorar, si la respuesta dada durante el afrontamiento real ha sido proporcional a la situación vivida, reiniciando de nuevo el proceso anticipador, que mejor aliente y potencie la conducta de “SABER ESTAR” en el futuro. 

Es importante, ante lo expuesto, conocer que lo fundamental es trabajar preventivamente, ya que si nuestro nivel de activación general es normal, estaremos en mejores condiciones de afrontar las crisis cuando aparezcan, ya que de por sí, serán menos intensas. El entrenamiento regular del MARD, ayuda a mantener unos niveles adecuados de activación psicofísica. 

En resumen,la Sofrología puede aportar, fundamentalmente a través del MARD, un método  útil, práctico y efectivo en el control y manejo de las emociones”.

                                                                                            Dr. Mario Alonso

 Director Sección III