Anotación previa para el entendimiento y facilitación

 

- de este apartado en sofro.net -

En primer lugar, justificar la extensión de textos publicados cuando haya que apoyar, documentalmente, lo escrito y firmado por los diferentes autores de los mismos, como es imperativo.

En segundo término, cada autor asumirá -personalmente- plena responsabilidad de cuanto manifieste en la carta aceptada para su definitiva publicación en este apartado, muy especial,  de la Sección

Española de la Escuela Internacional de Sofrología.

Finalmente, lo esencial de cuanto se publique vendrá determinado por las razones que a continuación se anotan:

Ø     Cuando se falsee la realidad del “concepto-sofrología” como propuesta científica, pues así es obligado considerarla hasta que sus futuros desarrollos avalen el calificativo de inequívoca ciencia sin otros apellidos, independientemente de quienes lo lleven a cabo.

Ø      Cuando lo injusto o falso hagan creer a quienes -dignamente- sean, que la “sofrología-es” lo que la “sofrología-no-es” porque todo vale...

 
 

Carta abierta a la atención del Dr. Carlos Martínez García-Olalla

 

En primer lugar me voy a permitir hacer pública la carta que te remití el 01.12.2007. En segundo término, contestaré los dos párrafos que me dedicas respondiendo conjuntamente a todos los componentes de la S.E.E.I.S. por mail.

Bilbao 01.12.2007 - Incomparable Carlos: Es el colmo de los colmos atreverse, una vez más en la evolución de “lo-sofrológico”, a la apropiación de una propuesta científica como lo es la sofrología. Emulas, en la miseria, al concepto manipulador, redentorista y mesiánico del propio Caycedo de SOFROLOGÍA CAYCEDIANA -aunque éste tuviera la particularidad de haber creado el término sofrología- y por otra parte haces lo propio con el término transpersonal. O sea, porque te sale de los..., o vives en la amargura de tu fracaso sofrológico en toda su extensión, “creas” otra propuesta tan equívoca y simplista como la que te has permitido difundir de ¡¡¡“SOFROLOGÍA TRANSPERSONAL”!!!. A esto se le suele llamar “robo-intelectual”, o si prefieres puedes quedarte con alguno de los sinónimos de robo que más te guste: hurto, estafa, fraude, ratería, saqueo, pillaje, malversación, timo o atraco... Tuya es la elección al ser el único “creador” de tan fastuoso y trascendental descubrimiento científico...

Una cosa si habrías podido merecer sin lugar a la menor duda: Haber formado parte de los apartados sobre inapropiadas manifestaciones profesionales de mis obras (Referencia: “Realidad de una ciencia. Sofrología. Pasado y presente. Volumen I -pág. 204- y Volumen II -pág. 149-). Ojéalas, porque obran en tu poder, salvo que hayas tenido el placer de limpiarte el culo con sus hojas.

Quizá, si te quedase algún rastro de inteligencia, decencia y sentido de la honradez profesional, aún podrías hacer algo por tu persona y personalidad: Ir a tu página Web, marcar todo su texto y presionar “suprimir”, o bien, eliminar el término “sofrología” sustituyéndolo por el de “sofrología carlesiana” (o sea, de Carlos), emulando y compitiendo con la “caycediana”. Lo mismo algún día, Alfonso y tu, llegáis a un fructífero acuerdo en las “alturas” en las que estáis ambos, de la “creatividad absoluta”...

También podrías dirigir tus compulsiones religioso-espirituales -exotéricas y esotéricas- a Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, solicitándoles algo más de inspiración creativa para engrandecer tus propias conclusiones y lograr hacer de “lo-sofrológico” y “lo-transpersonal” el cenit de tu curioso e increíble mejunje apropiador.

Desde el 2000 hasta el momento, cinco Secciones causaron baja. Cuatro por decisión propia y, entre éstas, Jesús, José Miguel e Iñaki lo hicieron desde la hombría de bien. Francisco, tras votación unánime durante una de nuestras reuniones, fue expulsado por su anormal comportamiento. La cuarta que cesó por propia decisión -la dirigida por ti- lo hizo tirando la “toalla” y creo que desde la envidia que no soporta el “ego-que-vive”.

Sin más -por el momento- quedo a tu disposición... y a la espera de que seas lo  suficientemente hombre para arreglar el bodrio que te has organizado por lo que a “lo- sofrológico” respecta. De no ser así, te prometo respuesta desde “sofro.net” para aclarar cuestiones, que muy seriamente pueden afectar a nuestra Escuela, sobre las falsedades que manipulas y vomitas desde tu dichosa “paginita”. En el futuro apartado “CARTAS ABIERTAS”, que abriremos en Home, tendré la oportunidad de dirigir la primera a la manipulación y falsedades de la Web de Caycedo, la segunda a la manipulación y falsedades de la tuya.

 

 

Dr. Mariano Espinosa

Dir. de la S.E.E.I.S.

 

P.D. La sintaxis -configuración y ordenación de los contenidos de un texto- la destrozas con las 57 veces que repites el dislate “sofrología transpersonal”. Es como si algo te empujara para que pudiera quedar impreso a fuego en la mente del lector y a ti recurriese sin dudarlo... 40 veces haces referencia estricta a la semántica sofrológica no transpersonal, sin dar explicación alguna de que ello es otra cuestión que nada tiene que ver con lo “sofrológico-transpersonal”, mezclándolo todo cual batidora. Un cerdo no habría logrado, por buen cerdo que fuese, superarte…………………………………………................................................

 

“PORTADA DE MI ÚLTIMA QUE LE REMITO SOLO POR ESTE MEDIO”

Tardaste dos meses y cuatro días en contestar por mail a todos los directores de la S.E.E.I.S. y mi contestación -también aplazada- te la envío centrándola sobre los dos únicos párrafos que aluden a mi persona, reseñados con negrita a continuación: 

Majadahonda 4 de febrero de 2008 - A los miembros de la escuela de sofrología:

Me he sentido abrumado por las cartas que me habéis enviado.

Mariano. Es evidente tu supremacía en el arte del insulto, eres, sin duda, insuperable.

El cultivo del arte del insulto es algo que no practico por el curioso fenómeno que contiene en su esencia, conocido desde los tiempos de Sigmund.

Biarritz 26 de marzo de 2008  (Vuelvo a dirigirme a ti con el mismo calificativo de mi anterior) Incomparable Carlos: Solo insulta quién sin razón se permite tratar al prójimo en términos inapropiados e injustos. No ha sido mi caso, dado que tu anormal conducta irracional es tan clara como un radiante día de sol.

Solo tu has sido quién ha insultado a unos profesionales que en su momento fueron tus amigos sin tan siquiera enterarte de lo hecho, al estilo de aquellos que algo les mueve ha hablar o escribir sin tener consciencia de la trascendencia de “lo-escrito” o “lo-hablado”. Tal vez por ello has recibido -de todos- las respuestas merecidas que no esperabas y te han abrumado.

Con el mayor respeto a Sigmund -imaginando que te refieras a Freud- me trae sin cuidado lo que pensase. Trata de enterarte, de una vez por todas, que lo que únicamente me ha importado, me importa y me seguirá importando mientras viva, es no permitir que gentes como tú intenten destrozar el digno trabajo de tantos y tantos profesionales diplomados en: Medicina Sofrológica, Psicología Sofrológica, Psicopedagogía Sofrológica, Odontología Sofrológica y Preparación Sofrológica a la Maternidad. Profesionales que esta escuela de sofrología española siempre ha defendido y lo seguirá haciendo mientras exista.

Antes de finalizar ésta, quiero manifestarte algunas “pequeñas” cuestiones que aún mantienes en tu muy personal página:

En el primer párrafo de su inicio,  aún proclamas ser Director del Centro de Sofrología Transpersonal desde enero de 2006 y estar formado como profesor de la Escuela Española de Sofrología desde 1999... Una vez mas te equivocas, dado que jamás se nominó la S.E.E.I.S. con tal nombre. En la actualidad -aunque tu no tienes conocimiento alguno- si está registrado legalmente el nombre de Escuela de Sofrología Española, Lógos incluido. Nombre y lógos que podrás comprobar, brevemente, cuando finalice la reestructuración actual de nuestra página y ver publicada ésta carta abierta, como te prometí que haría de no rectificar totalmente la mención de “lo-sofrológico-transpersonal”, dado que no lo has llevado a cabo.

Prueba de lo afirmado es que en la misma fecha que encabeza esta carta, al entrar en Googel se comprueba que continúa apareciendo:

1.       Si se teclea “sofrología” aparece una vez “sofrología transpersonal” con tu nombre y apellidos, y tres veces como Centro de “sofrología transpersonal”

2.       Si se teclea “sofrología transpersonal” aparece una vez mas como “sofrología transpersonal” con tu nombre y apellidos.

 

 

Mariano Espinosa

Dir. de la S.E.E.I.S.