EXPERIENCIAS. ESO
Pedagogía
y sofrología
Durante la
asamblea, chicos y chicas escriben en un panel, y luego argumentan las
conductas de sus compañeros que consideran dignas de elogio y las que merecen
ser criticadas. Es uno de los procedimientos didácticos en los que se apoya un
método que enseña al alumnado a ejercitar capacidades mentales como la empatía,
la concentración y la autonomía.
José Jiménez López*
La experiencia pedagógica que se relata a continuación
se llevó a cabo en El Palmar (Murcia), durante el curso 2003‑04 con el
grupo de I.º del primer ciclo de ESO, dentro de una
línea de Innovación e Investigación educativa. Su objetivo básico es enseñar y
desarrollar en el alumnado las capacidades de autocontrol, atención,
concentración y memoria, así como sentimientos de autonomía, autopatía y empatía mediante procedimientos, técnicas y
métodos pedagógicos y sofrológicos, a fin de que los
alumnos logren, entiendan y comprendan los objetivos y contenidos curriculares
fundamentales exigibles en el nivel educativo mencionado.
El centro de trabajo es el Colegio Público de
Educación Infantil y Primaria Escuelas Nuevas (donde aún permanece la ESO), que
tiene serias deficiencias estructurales y materiales para responder a los
derechos y demandas de los alumnos de Secundaria. No obstante, el aula (la
biblioteca del centro) es amplia, luminosa y bien ventilada, y los horarios son
los permitidos por la legislación vigente.
La experiencia se desarrolla con un grupo de 27 alumnos (15
niñas y 12 niños), la mayoría de los cuales tiene 12 años (el70%). Los
historiales académicos informan de la presencia en el grupo de una alumna con
necesidades educativas especiales (NEE), un alumno con Trastorno por déficit de
atención con hiperactividad (TDAH), 18 alumnos con evaluación positiva y
promoción ordinaria, y 6 alumnos que promocionan por la edad.
CEIP
Escuelas Nuevas

El tutor dirige cada día una sesión de
relajación, bien al inicio de la mañana, bien después del recreo
El profesor‑director de la experiencia, que es
especialista en Pedagogía Sofrológica, la desarrolla
en las áreas de Geografía e Historia, Lengua Española y en la tutoría del
grupo.
El 81% de los alumnos viven en familias con ambos
padres, el 12% en monoparentales (con las madres), y el resto (7%), con
parientes cercanos (abuelos). A las familias se les informa sobre los
resultados de la evaluación inicial, la evolución personal y académica y los
resultados finales del alumno o alumna. Se celebran tres sesiones informativas,
dos de ellas monográficas sobre el método sofrológico
(a priori y a posteriori de la aplicación del método), y algunas entrevistas
personales (un mínimo de dos por familia).
¿Qué
es la sofrología?
La sofrología es una disciplina científica surgida en España
en el estricto campo de la Medicina que investiga cómo potenciar las
dimensiones positivas de las capacidades de la conciencia humana: memoria, anticipación,
sensaciones, sentimientos, conocimiento corporal, concentración, aprendizaje,
superación, entendimiento, voluntad, creatividad, control emocional, etc. Ello
permite reconstruir una dimensión desarrollada de la conciencia para que el ser
humano no siga descompensándose, o se descompense, al potenciar, sin quererlo,
las dimensiones negativas de tales capacidades, y permanezca en situaciones de
conflicto (hipotecarse con recuerdos negativos, violentarse con
interpretaciones inadecuadas de sensaciones corporales o pensamientos,
chantajearse con temores irracionales proyectados al presente o futuro, etc.).
El proceso reconstructivo se
fundamenta en el principio de que toda función biológica, física o mental, es
susceptible de ajustarse a la ley de¡ entrenamiento y,
por tanto, desarrollarse por su ejercitación adecuada. Algo tan obvio de
entender como comprender que un músculo desarrollado por ejercitación es
diferente a cuando no lo está, o bien recuperar su función tras alterarse por
cualquier circunstancia. El ser humano puede y debe aprender que no existen
diferencias entre potenciar capacidades físicas y mentales, siempre que
comprenda que lo único que varía es el modo (método y técnica) de conseguirlo.
El método consiste en enseñar
al ser humano algo tan elemental como que él es el único dueño de sí mismo, y
que dispone de mecanismos con los que modificar sus estados de ansiedad a
través de la acción de su mente, aprender a dirigirla intencionadamente, de
forma atenta y con el menor esfuerzo posible sobre su cuerpo, mediante el
proceso básico de sofronización y sus técnicas
asociadas.
Fundamentos,
objetivos y desarrollo
La propuesta
innovadora consiste en la inserción del Método abreviado de relajación dinámica
adaptado al niño (MARDAN) en el proceso metodológico general. Éste se conforma sobre la base de dos procedimientos
didácticos (los planes de trabajo personal y la asamblea de clase) y una
técnica auxiliar (la caja de preguntas). Se pretende con ello que dicho método sofrológico coadyuve a los procedimientos didácticos
referidos a conseguir los objetivos ya expresados al inicio.
El MARDAN tiene sus fundamentos teóricos en la
Sofrología, disciplina científica nacida en el seno de la Medicina española.
Plantea la necesidad de «potenciar las estructuras vírgenes de la conciencia
infantil y, por tanto, ayudar al niño a darse más cuenta de sus posibilidades y
formas adecuadas de responder, cualquiera que sea el medio en que se
desarrolle" (Espinosa, 2003: 5). Así, el niño adquirirá estrategias y
técnicas idóneas para afrontar acontecimientos existenciales específicos,
períodos críticos del desarrollo humano, (OMS, 1999: 23), períodos tales como
la transición de la Educación Primaria a la Secundaria y los exámenes escolares.
Previo al
inicio de los aprendizajes y entrenamientos, la orientadora escolar del centro
selecciona una batería de test para discriminar las capacidades de atención,
concentración, autocontrol emocional y niveles de ansiedad. Tras finalizar los
entrenamientos y, a los nueve meses del
inicio de éstos, se realiza un "retest".
El aprendizaje del MARDAN se empieza en la última semana del mes de octubre de 2003,
coincidiendo con la celebración de la segunda asamblea de clase, donde "lo
social está dominado por la crítica excesiva. Predominan los sentimientos de
hostilidad y las conductas disruptivas en un grupo significativo de alumnos y
alumnas, y además se apuntan los primeros síntomas del conflicto social.
Las sesiones de entrenamiento son dieciocho. Cada una
tiene un tiempo dedicado a la información con diálogos escuetos apoyados en
diapositivas (49), tras lo que se realiza el proceso de sofronización,
en el que se van introduciendo las técnicas sofrológicas
que componen los tres grados del método. En total, son 40 minutos por sesión en
horario de Tutoría y Lengua Castellana. Tras el aprendizaje de cada grado (tres
semanas) se entrega una cinta para entrenar en casa durante una semana. Luego
se retoman los entrenamientos hasta completar el método.
Terminado el aprendizaje, se dedican otras veinte
sesiones de más corta duración (veinte minutos) y en horario de tutoría para
desarrollar, mediante modelos lúdicos, situaciones en las que se aplica lo
aprendido a momentos y conductas, entre otras, de éxito o derrota, adversas,
miedos infundados, hablar en público, hiperactividad, prisas al leer y
escribir, relaciones con el otro y autoconcepto
negativo. Así, hasta un total de dieciséis situaciones habituales de la vida
cotidiana en las que se hace necesario aprender a reaccionar y a ajustar la
conducta de manera eficaz y eficiente.
Posteriormente, todo este proceso de aprendizaje es
reforzado por el tutor con entrenamientos diarios, una veces al inicio de la
primera clase de la mañana y otras, tras el tiempo de recreo. Los alumnos, por
su parte, también entrenan en casa.
Los otros procedimientos didácticos
El primer procedimiento didáctico, el plan personal de
trabajo, tiene como objetivo básico generar en el alumno o alumna el
sentimiento propio de autonomía, tanto en la organización de su tiempo para la
resolución de las actividades como en la valoración de su trabajo (autoevaluación). Estos planes (catorce en total, uno por
quincena) se construyen sobre la base de la unidad didáctica elaborada por el
docente. Éste determina la confección de cada plan y, al inicio de la quincena,
lo dicta a los alumnos sobre un modelo predeterminado, que permite y anima a
que algunos aspectos de éste sean elaborados personalmente.
En su configuración interna, el plan está estructurado
en tomo a cuatro espacios. El primero, el de encabezamiento incluye título,
fechas y modalidad. El segundo está destinado a los objetivos, contenidos y
procedimientos a lograr y realizar (saber y saber hacer). El tercer espacio,
dedicado a la autoevaluación y la evaluación, incluye
además la valoración de actitudes y
estilos de aprendizaje desarrollados, la gráfica de autoevaluación
la nota cualitativa y cuantitativa, las orientaciones (de recuperación, si es
el caso) y las observaciones que alumno, profesor y familias pueden hacer al
finalizar el proceso. El cuarto y último espacio lo conforman las firmas de los
implicados por la que aceptan el proceso y los resultados.
El segundo procedimiento, la asamblea de clase,
estrategia de comunicación y participación, tiene el doble objetivo de
contribuir a la creación del sentimiento de entender al otro (empatía), al
aprender y desarrollar actitudes de tolerancia, espíritu crítico y superación
(mejora continua), y de evitar o resolver conflictos.
Se desarrollan
un total de 31 y en dos tiempos cada una de ellas. En el primero, con una
duración de una semana y sobre un instrumento (el panel de la asamblea), los
alumnos escriben, argumentan y firman, las conductas y actitudes de sus
compañeros que estiman dignas de elogio
(felicitaciones) o de crítica (críticas). También pueden ofrecer ideas
(propuestas) para la mejora del proceso educativo del grupo, del aula y del
centro. Su uso es libre, salvo en los tiempos en los que el profesor explica.
Un segundo tiempo, el horario de tutoría (veinte minutos), se emplea para
desarrollar la asamblea propiamente dicha, en la que, bajo la dirección de los
propios chicos y la supervisión del tutor, se lee lo escrito, se detallan y
analizan los acontecimientos, y se argumentan y votan las propuestas.
Para el profesor, la lectura diaria de las hojas
escritas (numeradas y fechadas), situadas de manera visible sobre un amplio
panel a la entrada de la clase, es un excelente test
diario del estado de ánimo del grupo. Las felicitaciones indican actitudes y
conductas que alentar las críticas alertan sobre los conflictos, y las
propuestas animan a responsabilidades colectivas.

Por último, cabe citar, en este apartado de
procedimientos didácticos, la caja de preguntas, una técnica auxiliar, sencilla
y económica de aplicar cuyo objetivo es alentar y mantener el ánimo por
inquirir. Su uso por parte del alumno es libre; puede acceder a ella en todo
momento, excepto en el tiempo en que el profesor expone el tema u otra
cuestión. Las respuestas a las preguntas las da a diario el profesor o
cualquier otro alumno que tenga información al respecto. A ello se emplean los
últimos minutos de cada clase (no más de cinco).
Durante el
curso, la caja recoge un total de 168 preguntas de temática extracurricular muy
variada, de las que 66 interrogan sobre el sexo. Estos últimoscuestionamientos llevan a programar tres sesiones de
información científica al respecto y una cuarta de atención más individualizada
y específica; en esta última, a los chicos los orienta el tutor y a las chicas,
una profesora.
La eficacia de esta sencilla técnica pone de
manifiesto, por una parte, el alto grado de confianza que genera en los
preadolescentes, celosos siempre de su intimidad, y, por otra, la capacidad de
esta técnica para generar programaciones transversales.
El proceso metodológico
descrito se desarrolla sobre la base temporal de las sesiones, unas de go
minutos y otras de 6o. Este tiempo didáctico se distribuye en tomo a las
siguientes acciones: .a) elaboración del plan, pruebas lápiz‑papel
correspondientes al plan terminado y
au de éste (periodicidad quincenal; duración no superior a 4o minutos); 2.ª)
preguntas orales a todos los alumnos sobre los conceptos y cuestiones ya
explicadas (a diario, veinte minua tos); 3. ) explicación de la lección (a
diario, veinte minutos); 4.ª) trabajo personal o en grupo de acuerdo a las
tareas planificadas (a diario, 20‑30 minutos
Los resultados
Las metodologías aplicadas ofrecieron los siguientes
resultados. En primer lugar, desde el punto de vista académico, el 88% del
alumnado promocionó (el 23% lo hizo con una o dos asignaturas pendientes),
mientras que el 12% restante no promocionó. Los resultados con calificación
positiva en las áreas de Geografía e Historia y Lengua Castellana fueron del
78% y el 81%, respectivamente.
En segundo lugar, desde el punto de vista del
autocontrol emocional, los test (y los
"retes" a los nueve meses del inicio del MARDAN) pusieron de
manifiesto que el estado de ansiedad disminuyó en 14,4 puntos, mientras que la
capacidad de atención y concentración y el sentimiento de autocontrol emocional se incrementaron en diez y cuatro
puntos, respectivamente.
De igual manera, los informes fenomenológicos realizados
por alumnos, familiares y profesores también marcaron esta tendencia de
desarrollo, reconstrucción y mejora de las capacidades de la conciencia.
Los alumnos emitieron 236 informes de los que 77
fueron escritos y 15 c.) orales (estos últimos se comunicaron
al tutor durante el proceso de las evaluaciones personales de cada plan). En
ellos, el alumno o alumna puso de manifiesto su estado de ánimo y explicó
cuándo entrenaba el método, para qué lo empleaba, qué sentía mientras lo hacía
y qué objetivos iba consiguiendo. Comparando las respuestas más significativas
del cuestionario inicial con el cuestionario final, el 38% de los chicos y
chicas manifestaron haber logrado mejorar su letra, el 31% hablar en público,
el 27% controlar los nervios en los exámenes, otro 27% no comerse las uñas, el
19% no pelearse, el 12% estudiar mejor y el 4% tartamudear mucho menos y hablar
en público.
Por otra parte, el resultado de IOS 26 cuestionarios
finales entregados a los familiares y tutores de los alumnos establecía que más
del 95% de los familiares consideraba que los chicos y chicas habían mejorado
en atención, concentración, autonomía personal, capacidad de decisión,
comportamiento en casa y en el colegio, habilidades sociales y en el dormir.
Los profesores, por su parte, estimaron que el 38% de los alumnos
estaban más motivados, atentos y concentrados (en este porcentaje se incluía el
alumno con TDAH), que el 35% había mejorado su capacidad de autocontrol, el 27%
sus habilidades sociales (en este porcentaje se incluyeron los alumnos más
propensos a las discusiones y peleas), y el 8% desarrolló más capacidad para
hablar en público (incluido en la tasa
al alumno condisfemia).
Por último, en cuanto a los resultados de "lo
social" y en particular el referido al conflicto social, se fue poniendo de manifiesto en todas
y cada una de las asambleas que, de manera paulatina, y en especial desde el
inicio de los entrenamientos con el MARDAN, los sentimientos de hostilidad y
las conductas agresivas expresadas básicamente a través de la variable críticas
iban de¡ ando paso a la empatía y la tolerancia, lo que ayudó de manera
significativa al aminoramiento e incluso la disipación del conflicto social. Se
puede decir, en palabras del profesorado, que "se podía dar bien clase".
Así, de 32 actos críticos frente a diez de
felicitaciones en la segunda asamblea se pasó, tres meses después (en la
decimotercera asamblea), a invertirse la tendencia, proceso que, salvo en un
solo caso, permaneció hasta finales del curso. En esta misma línea de mejoría
del clima social se pudo estimar la drástica disminución, a partir del mes de
enero, de los partes de disciplina (cero partes), que en el mes de octubre
tuvieron su máxima expresión (cinco partes).
Para saber más
Espinosa
Aroca, M. 1977): Pediatría sofrológica. Madrid Egraf.
Espinosa
Aroca, M. (2003): Curso sobre la adaptación de Las metodologías sofrológicas
al niño entre 6 y 12 años años (MARDAN). Bilbao: Dossier multicopiado, p. 5.
Organización
Mundial de la Salud (1999): Salud 21. Salud para todos en el s. XXI. Madrid:
Ministerio de Sanidad y Consumo, p.23.
Test
Musita,
G.; García, F.; Gutiérrez, M.: Autoconceptoforma‑A(A.F.A.).
Reynolds y Richmond: Escala deAnsiedad Infantil
(adaptación castellana de la "Revised Children's Manifest Scale").
Thurstone, L. L; Yela,
M.: Test de Percepción de diferencias.
*José Jiménez López es Doctor en
Pedagogía
Correo‑e: Jjimenezlopez@eresmas.com
http://www.sofro.net
34 | CUADERNOS DE PEDAGOGÍA N.º 340 NOVIEMBRE
2004 N.º IDENTIFICADOR:340.011